sábado, 21 de febrero de 2009

Guadalupe Arango, Perú

Recordándote
VENIDADEAMÉRICA

La ardua labor por traer a los hijos dejados en el país de origen por la mujer-madre inmigrante, es digno de admiración y de respeto. Esta mujer quien es la que "ahora" mantiene a toda una familia, incluido marido, hijos, hermanos entre otros, es una labor tenaz y muy dura por todos los sacrificios que realizan las mujeres-madres-inmigrantes. Estos sacrificios del día a día no son vistos o entendidos del otro lado del océano. Siempre se piensa que el migrar es algo exitoso que no se tiene nada que perder, o se habla de ello con una superficialidad tan bonita que queda excelente para la próxima publicación o exposición sobre los "sacrificios de los otros"... Cuando no se ha vivido en primera persona o asistido a casos tan crudos como el de intentar que la barrera generacional no sea una brecha entre la mujer-madre y sus hijos, la infinidad de trabajos aceptados para hacer posible la realización de todos los trámites, como el llamado REAGRUPACIÓN FAMILIAR (España).

Ante la pregunta formulada a las mujeres de diversas asociaciones sobre cual es el temor generado por el paso de los años y la distancia física (algunas sin poder tener acceso al sistema de videoconferencia) con sus hijos, responden de la siguiente manera: "tengo miedo de que sea muy grande y ya que no quiera estar conmigo, que no tengamos nada por compartir, por eso intento traermelo antes de que llegue a la adolescencia..."(Madre Ecuatoriana). Inevitable compartir los sollozos de esta mujer mientras conversamos. Inevitable también estremecerse, y sentir de alguna forma el dolor de ella.

Dedicado a ellas, las mujeres con quienes me encuentro en el supermercado, ellas trabajando rápido, yo llegando de trabajar antes de que cierren y de repente escucho sus conversaciones sobre los hijos, el marido que es un ¨choborra¨ (borracho) y que mantienen de alguna forma su vicio, hablan en clave para no ser entendidas, aunque todos van tan rápido que es seguro que no prestan atención a estas mujeres , están apuradas, creen que nadie las escucha que cuentan sus cosas mientras colocan los yogures rápidamente, y entre cajas de cajas con la mercadería esconden sus rostros, más no sus voces. Este fin de semana trabajaran doble turno para poder pagar la carta poder, el envio por mensajeria para que llegue en 3 días, el certificado de esto y de aquello, todo enviado a la hermana, abuela o tia que se quedó a cargo de los hijos, en La Paz, Quito, Lima...El problema radica en que seguimos generando esa idea de que QUE NADIE NOS ESCUCHA por ser una reponedora del supermercado,y del otro lado HACEMOS QUE NO ESCUCHAMOS. Nos marginamos unos con otros y los otros con los otros.

TRANSCRIPCIÓN DEL TEXTO DEL VÍDEO

La reagrupación familiar es un derecho subjetivo que se vincula al derecho a la vida privada familiar. En virtud del mismo, su titular puede solicitar la concesión de un permiso de residencia para determinados familiares que la Ley configura como beneficiarios del derecho. Es titular del derecho el extranjero que haya residido legamente en territorio español durante al menos un año y tenga autorización para residir al menos otro año. Por su parte, son familiares reagrupables, fundamentalmente, el cónyuge, los hijos menores de edad o incapacitados y los ascendientes que dependan económicamente del reagrupante. Estos familiares deben residir fuera de España.

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